martes, 31 de octubre de 2017

Ilustres ilustradores / Thomas Leycester Poulton



Ilustraciòn de Thomas Leycester Poulton




Thomas Leycester Poulton, nacido en Inglaterra en 1897, fue un ilustrador de revistas y publicaciones médicas. Tras su muerte, en 1963, se descubrió que había sido también un prolífico e imaginativo creador de arte erótico: los cientos de bocetos y dibujos que salieron de su pluma muestran a mujeres exhibiendo con orgullo sus exuberantes cuerpos de un modo que el pacato Reino Unido de posguerra habría considerado escandaloso. Una vez repuestos de la sorpresa inicial, resulta evidente que el mayor talento de Poulton radica en la representación del cuerpo humano en pleno acto sexual y, habida cuenta de la enorme perspicacia con la que lo retrata, son muchos los que piensan que tuvo que haber presenciado las orgías que plasmó en papel. Sus vínculos con determinados personajes implicados en el escándalo Profumo de 1963 (que estalló en fechas próximas a su muerte) apuntan a que posiblemente fuese el «artista invitado» de las fiestas que sacudieron los cimientos del Parlamento británico. El público no tuvo acceso al archivo de Poulton hasta finales de la década de 1990, cuando apareció entre las posesiones de un anciano patrón de vela que decidió desprenderse de su amplia colección de material erótico. Aunque la obra de Tom Poulton nos habla muy elocuentemente de la sociedad inglesa entre los años 1948 y 1963, existe en estas imágenes de sexualidad desinhibida y vibrante una calidad universal que trasciende la época y el lugar en el que fueron creadas.

TASCHEN


Joan Didion / La ballena blanca del ensayo norteamericano




Joan Didion, la ballena blanca del ensayo norteamericano

El icono del Nuevo Periodismo es la nueva musa de Celine. Random House Mndadori aprovecha la coyuntura para editar el más famoso de sus libros y nosotros, para hablar de su trayectoria, herederas y libros fundamentales


Carmen López

21/01/2015 - 21:02h
Joan Didion por Julian Wasser (1972)
Joan Didion por Julian Wasser (1972) para la portada de "Los que sueñan el sueño dorado"
El pensamiento mágico es una forma de razonamiento en la que la persona atribuye un efecto a un hecho sin que la relación entre ambos tenga una base científicamente comprobable. Un ejemplo sería el de una persona que no se pone sombreros porque un día le ocurrió algo malo mientras llevaba uno. Antes de ese suceso probablemente utilizase atuendos en la cabeza sin que pasara nada especial, por lo que la lógica no opera en su comportamiento. Este tipo de conexiones de pensamiento pueden ser comunes en la infancia, aunque también están relacionados con las supersticiones, creencias populares, el esoterismo o incluso algunas religiones.

Elvira Lindo / Defender la belleza



Defender la belleza

Una mujer no debe ser juzgada por su físico, por supuesto, pero tampoco es lógico censurar que se celebre lo bello


ELVIRA LINDO
23 JUN 2017 - 15:49 COT



Siri Hustvedt el abril pasado en Barcelona.Ampliar foto
Siri Hustvedt el abril pasado en Barcelona.  GETTY
Joven, guapa, actriz. ¿Cómo no desconfiar de sus palabras? Es un clásico del género maledicente. La chica lo tiene todo. Es culpable de prestarse a contestar gilipolleces (¿de quién es el vestido que llevas? ¿lo vuestro acabará en boda? ¿os planteáis tener niños?) y de improvisar sobre la pregunta profundita que ahora cuadra hasta en los saraos más frívolos: ¿cómo anda en estos días tu nivel de feminismo? Y, ojo, que la muchacha ha de saber acertar todas las preguntas. Esto es Saber y Ganar: a ver, quién firma tu traje y cómo expresas tu compromiso con la causa de género. Y así. Va al Hormiguero y la tratan como a una rubia tontay va a una fiesta de sociedad y le piden que hable de su compromiso de boda y de su compromiso social.

Joan Didion / Notas en un cuaderno




Joan Didion, con su marido y su hija en 1976.
Joan Didion, con su marido y su hija en 1976. GETTY

Notas en un cuaderno

Joan Didion es una de esas inteligencias que se fijan demasiado en las cosas y en los humanos como para hacerse demasiadas ilusiones


ANTONIO MUÑOZ MOLINA
24 MAR 2017 - 18:09 COT


Con esa precisión que es tan propia de su manera de expresarse, lo mismo escribiendo que contestando a una entrevista, Joan Didion resume así su técnica como escritora de crónicas: “Fui a tal sitio, esto es lo que vi”. En el verano de 1970 Didion estuvo viajando en coche durante un mes por el sur de Estados Unidos, Luisiana y Misisipi, sobre todo, algo de Alabama. Iba con su marido, el novelista John Gregory Dunne, y no tenía un encargo de ninguna revista, ni tampoco un propósito claro. Durante el viaje tomó notas en un cuaderno, borradores que no estaba segura de para qué podían servirle. Unas veces las notas eran entradas de diario; otras, observaciones breves, resúmenes de conversaciones escuchadas en una cafetería, o junto a la piscina de un hotel, o en la peluquería.

lunes, 30 de octubre de 2017

Joan Didion / El año del pensamiento mágico / National Book Award 2005




Sinopsis

Este libro memorable ha cautivado a millones de lectores en todo el mundo. En él, la escritora Joan Didion, una de las autoras norteamericanas más reputadas de finales del siglo XX, narra con una fascinante distancia emocional la muerte repentina de su marido, el también escritor John Gregory Dunne. Este libro tan breve como intenso es, por consiguiente, una reflexión sobre el duelo y la crónica de una supervivencia.

El año del pensamiento mágico obtuvo el National Book Award en 2005.

Reseñas:
«Llena de detalles y de una deslumbrante honestidad [...], un retrato indeleble de la pérdida y el luto.»
Michiko Kakutani, The New York Times

«Un acto consumado de valentía literaria, una escritora reconocida por su claridad que nos permite entrar en su mente mientras esta se nubla por el luto.»
Lev Grossman, Time

«Un libro que, repitiendo el tópico, se lee "como una novela" y cuya tensión sale de las entrañas de un ser herido pero dotado con una excepcional capacidad analítica y expresiva.»
El Cultural

«En una cultura donde la elaboración de los sentimientos [...] ha sido rescindida por una prohibición directa a través de la vergüenza o por el "deber ético del goce" [...], el libro de Didion duplica el valor del testimonio y de la invitación que lanza a un mundo de bobos emocionales técnicamente competentes.»
El Mundo

«El libro es un intento de trascender el estupor y sinsentido en que nos deja sumidos el dolor cuando experimentamos la muerte de alguien muy cercano.»
Eduardo Lago, BabeliaEl País


ME GUSTA LEER



FICCIONES

DE OTROS MUNDOS



Joan Didion / El centro cederá

Joan Didion


Joan Didion
BIOGRAFÍA
El centro cederá

Ovidio Parades

27 octubre, 2017


Joan Didion escribiendo, leyendo, fumando, acunando a su hija, abrazando a su marido, tomando una copa al atardecer frente al mar, contemplando fotografías del pasado, poniéndose unas enormes gafas, charlando con Vanessa Redgrave, recogiendo un premio, moviéndose silenciosa por su apartamento neoyorquino. Reflexionando con suma inteligencia sobre su vida y su obra, sobre el pasado, sobre la escritura, sobre los comienzos, sobre épocas turbulentas y fascinantes, sobre personajes míticos por sus trabajos (Jim Morrison, Janis Joplin…) y sobre personajes aborrecibles (Charles Manson y su banda), sobre la convivencia con su marido, sobre el amor a esa hija adoptada, sobre el dolor que produce la pérdida de los seres a los que amamos (el marido, la hija). La elegante esencia de su literatura está aquí, en ‘El centro cederá’, el espléndido documental dirigido por su sobrino, Griffin Dunne, actor y director de cine, que acaba de estrenarse en Netflix.

La última frontera de Joan Didion




Joan Didion, su marido y su hija en su casa de Los Ángeles en 1968.
Joan Didion, su marido y su hija en su casa de Los Ángeles en 1968. JULIAN WASSER / CORTESÍA DE NETFLIX


La última frontera de Joan Didion


El actor Griffin Dunne estrena un documental sobre su tía, la leyenda del Nuevo Periodismo y autora de 'El año del pensamiento mágico'


ELSA FERNÁNDEZ-SANTOS
27 OCT 2017 - 04:17 COT
El documental Joan Didion: el centro cederá, dirigido por el sobrino de la escritora, el actor y cineasta Griffin Dunne, indaga en la vida de la mujer que en los sesenta aportó sensibilidad californiana al Nuevo Periodismo y que cuatro décadas después vio reverdecer su fama con una escalofriante disección del duelo: El año del pensamiento mágico (2005), que se centraba en la pérdida de su marido, el escritor John Gregory Dunne, y en la enfermedad de su hija, Quintana Roo Dunne, cuyo fatal desenlace inspiraría también Noches azules(2011).

Yeni Rueda / Cajón de miscelánea






yENI RUEDA

CAJÓN DE MISCELÁNEA


a) No puedo parar de pensar. ¿Estará en el adn de un editor? Mientras me baño o cuando fracaso en la cocina, mi cabeza planea lecturas, tipografías, nuevos diseños, temas, correcciones, estrategias de difusión. Pero este no detenerse me ha permitido crear lazos de colaboración con otros obsesivos como yo. Y así, juntos, estamos creando un enramado de trabajo que se extiende discretamente por todo Cuernavaca. Nos esparcimos como el musgo durante el verano y empezamos a desbordarnos fuera de los límites territoriales.

Evelio Rosero / Toño Ciruelo / Reseña


Evelio Rosero

TOÑO CIRUELO

Malignidad

La prosa de Evelio Rosero desiste en 'Toño Ciruelo' de ser precisa y tampoco se realza por la atmósfera funesta que parece reclamar su tema, el mal predestinado



FRANCISCO SOLANO
11 OCT 2017 - 10:44 COT
No es fácil, a no ser que se conceda a esta novela un crédito inmerecido, transitar por las páginas de Toño Ciruelo sin sentirse aturdido por una prolijidad indefinida, casi abstracta, no diligente con sus recursos, que no se aviene a concretar el marco espacial y se desliga de la atención del lector. Un caso bien extraño. Aquí la prosa de Evelio Rosero (Bogotá, 1958) desiste de ser precisa y tampoco se realza por la atmósfera funesta o execrable que parece reclamar su tema, que no es otro que el mal predestinado, no como infortunio, sino a la manera de quien se regocija felizmente en la vileza. La ausencia de trama y de nexos entre las historias, que son numerosas, impide seguir, con alguna orientación, la cháchara del narrador, Eri Salgado, amigo de adolescencia y correrías de juventud de Toño Ciruelo, quien se le aparece en su casa, inopinadamente, tras 20 años de no saber nada de él. La atracción y la repulsión que siente por su viejo amigo lo lleva a convertirlo en personaje de la novela que quiere escribir, sin equiparla con un argumento que la sostenga, más allá de la cronología de algunos recuerdos de colegio y viajes presuntamente chistosos y lúbricos.

Sara Gallardo / Nadie no podrá

Sara Gallardo

Nadie no podrá

La argentina Sara Gallardo, periodista muy conocida en los sesenta y escritora talentosa, construye un personaje inolvidable con una lengua de radical originalidad


PATRICIO PRON
31 JUL 2017 - 08:01 COT


Nacida en Buenos Aires en 1931 y muerta en esa ciudad en 1988, Sara Gallardo estuvo casada dos veces, vivió en siete u ocho países, tuvo cuatro hijos y publicó once libros, cinco de ellos novelas: Enero (1958), Pantalones azules (1963), Los galgos, los galgos (1968), Eisejuaz (1971) y La rosa del viento (1979). Leopoldo Brizuela (que prologó su Narrativa breve completa en 2009) llamó a su obra “una de las más reconocidas (y peor apreciadas) de su tiempo” en no poca medida debido a que, aunque popular (fue una de las periodistas argentinas más leídas de finales de los sesenta y setenta), Gallardo nunca consiguió conciliar para el público la imagen de escritora frívola perteneciente a la clase alta que cultivaba en sus artículos y la (en palabras de Martín Kohan) “originalidad radical” de su obra literaria.

domingo, 29 de octubre de 2017

Un supermacho en duda / La cara oculta de Hemingway

Ernest Hemingway


Un supermacho en duda: la cara oculta de Hemingway

Una nueva biografía del escritor estadounidense indaga en su identidad sexual, que contrasta con la sobreactuada virilidad que cultivó en su obra literaria y de cara al público


ÁLEX VICENTE
Chicago 21 OCT 2017 - 17:00 COT



Ernest Hemingway, en 1953.  VÍDEO: GETTY-QUALITY
A Ernest Hemingway (1899-1961) le volvían loco el boxeo, la caza, la pesca y las corridas de toros. Participó en tres guerras distintas, de las que regresó como un héroe. Exploró el continente africano, donde participó en numerosos safaris. Y trató a las mujeres con la crueldad y violencia conocidas. Se creó, en definitiva, un personaje a medida, con el que encarnó un paradigma de virilidad durante el siglo pasado. También en su obra dejó atrás el gusto por el lirismo, las metáforas y la adjetivación del modernismo literario. Prefirió adoptar un estilo más varonil, fundamentado en frases breves y contundentes como puñetazos. Esa fue su imagen pública hasta el final de sus días. La privada, sin embargo, era algo distinta. Lo dejó dicho Zelda, la inestable pero lúcida esposa de Scott Fitzgerald, autor de El gran Gatsby: “Nadie puede ser tan varón”.

González Iñárritu recibirá el Oscar por ‘Carne y arena’, su pieza de realidad virtual




González Iñárritu recibirá el Oscar por ‘Carne y arena’, su pieza de realidad virtual

La Academia de Hollywood anuncia este premio especial "en reconocimiento a una experiencia narrativa visionaria y poderosa"


EL PAÍS
Madrid 28 OCT 2017 - 12:06 COT
La Academia de Hollywood ha anunciado que entregará un Oscar especial al mexicano Alejandro González Iñárritu por la obra Carne y arena, una experiencia para la que se adentró en el terreno de la realidad virtual con ayuda de su socio, el director de fotografía Emmanuel Lubezki.

sábado, 28 de octubre de 2017

James Atlas / La sombra en el jardín / Reseña de Antonio Muñoz Molina


James Atlas

LA SOMBRA EN EL JARDÍN

Vida de biógrafo

James Atlas emprendió la biografía de Bellow impulsado por la admiración. El entusiasmo se enfrió con el paso de los años y de su conocimiento de las mezquindades del personaje


ANTONIO MUÑOZ MOLINA
27 OCT 2017 - 09:07 COT

Cada vida humana es improbable y única. Cada una es un misterio. Henry James escribe: “Nunca pienses que puedes decir la última palabra sobre alguien”. James Atlas corrige: “Tampoco la primera”. James Atlas sabe de qué habla. Ha dedicado una gran parte de su vida a averiguar las vidas de otros. Cuando era todavía muy joven se puso a escribir la biografía del poeta Delmore Schwartz, que había aparecido como un cometa en la literatura americana de los últimos años treinta, y que en poco más de una década se hundió en el alcoholismo y la enfermedad mental y murió de un ataque al corazón en un hotel para desahuciados de Nueva York, en la periferia sórdida de Times Square. Atlas era un universitario joven enamorado de la literatura y de esa gran escuela anglosajona de la biografía. En Oxford había estudiado con Richard Ellmann, probablemente el mejor biógrafo literario del siglo, el que contó con tanta erudición como sensibilidad estética y pulso narrativo la vida de James Joyce.

Antonio Muñoz Molina / La novela de agosto


Antonio Muñoz Molina

La novela de agosto

Un escritor suele dedicar grandes desvelos a elaborar pormenores argumentales, que son justo lo primero que olvida el lector


Se vuelve a final de agosto de una novela como de un viaje; o más bien como de un retiro en una casa de campo apartada, en un hotel tranquilo cerca del mar. El viaje, la casa, el hotel tienen algo en común con la novela: abren un tiempo y un espacio separados de la vida ordinaria. Por eso se complementan con tanta perfección sus placeres. Una novela lo puede acompañar y atrapar a uno en cualquier parte, en un vagón atestado del metro o en una sala de espera, hasta en la cola lenta para el embarque en un avión. Pero si el tiempo interior y la duración de la novela y su espacio a la vez respirable y cerrado se corresponden con un lugar sosegado, algo fuera del mundo, y con horas disponibles de indolencia tranquila, la estancia en la lectura y la estancia en el lugar se perfeccionan entre sí: uno está tan retirado en la novela como en la habitación y en la casa donde la lee, y tiene una sensación parecida de estar habitando esas páginas que se le despliegan ante sí como espacios de una novedad estimulante y a la vez protectora, de una familiaridad no anquilosada en rutina. Has llegado a la novela por primera vez o has vuelto a ella con la alegría de adentrarte en un mundo que no es el tuyo de todos los días; te irás de la novela como te vas de la casa, con pena de dejarla pero sabiendo que podrás volver, con la conciencia de haber vivido en un lugar y en un tiempo que son más memorables porque desde el principio tuvieron un término designado: los días de la reserva, los capítulos de la novela. En algunos hoteles de playa frecuentados por británicos o alemanes suele haber una estantería con las novelas que han ido dejando los huéspedes una vez terminadas. Así la lectura se queda atrás como los días luminosos de verano que duró y como la pereza en la hamaca junto a la piscina.

Joseph Roth / El patriota de los hoteles

Joseph Roth, el patriota de los hoteles

El austriaco no solo escribía sus artículos a toda prisa en agobios de última hora que se convertían en rachas de inspiración. También sus novelas más ambiciosas las escribió así


Antonio Muñoz  Molina
El País, 2 de junio de 2017


Durante la mayor parte de su vida adulta, Joseph Roth vivió en los hoteles y escribió en los periódicos. La vida en el hotel equivale en su provisionalidad a la escritura en el periódico. En el hotel se vive unos días o unas semanas y no se tiene más equipaje que el que cabe en una maleta. Lo que se escribe para el periódico se hace con cierta rapidez, durante periodos tan breves como estancias de hotel, y una vez publicado deja de existir de inmediato. Viviendo en hoteles de ciudades europeas durante toda la segunda mitad de su vida, Joseph Roth tenía una continua sensación de precariedad que se le fue agudizando con la pobreza y con la proximidad creciente de una catástrofe que él había sido uno de los primeros en vaticinar. En los primeros años veinte, en un artículo sobre un balneario para turistas en el Báltico, ya se fijó en las banderas con esvásticas que empezaban a ondear sobre las quintas y los paseos marítimos. Escribiendo en los periódicos a destajo, con las urgencias y los sobresaltos habituales del medio, sentiría que su vocación literaria no llegaba a cuajar en un proyecto sostenido. Uno imagina que las grandes novelas son el resultado de la calma y de la lentitud: los novelones majestuosos que publicaba, por ejemplo, Thomas Mann por aquellos mismos años en los que Joseph Roth vivía y escribía a salto de mata, de hotel en hotel, con la prisa de la hora de cierre, con la alarma de encontrar un teléfono desde el que dictar un artículo, o una oficina de teléfonos abierta, o una estafeta de correos desde la que enviar las páginas recién escritas en un sobre con un sello de urgente.

viernes, 27 de octubre de 2017

Pablo Neruda / Oda al gato




Pablo Neruda
Biografía

Oda al gato

Los animales fueron
imperfectos,
largos de cola, tristes
de cabeza.
Poco a poco se fueron
componiendo,
haciéndose paisaje,
adquiriendo lunares, gracia, vuelo.
El gato,
sólo el gato
apareció completo
y orgulloso:
nació completamente terminado,
camina solo y sabe lo que quiere.

El hombre quiere ser pescado y pájaro,
la serpiente quisiera tener alas,
el perro es un león desorientado,
el ingeniero quiere ser poeta,
la mosca estudia para golondrina,
el poeta trata de imitar la mosca,
pero el gato
quiere ser sólo gato
y todo gato es gato
desde bigote a cola,
desde presentimiento a rata viva,
desde la noche hasta sus ojos de oro.
No hay unidad
como él,
no tienen
la luna ni la flor
tal contextura:
es una sola cosa
como el sol o el topacio,
y la elástica línea en su contorno
firme y sutil es como
la línea de la proa de una nave.
Sus ojos amarillos
dejaron una sola
ranura
para echar las monedas de la noche. Oh pequeño
emperador sin orbe,
conquistador sin patria,
mínimo tigre de salón, nupcial
sultán del cielo
de las tejas eróticas,
el viento del amor
en la intemperie
reclamas
cuando pasas
y posas cuatro pies delicados
en el suelo,
oliendo,
desconfiando
de todo lo terrestre,
porque todoes inmundo
para el inmaculado pie del gato.
Oh fiera independiente
de la casa, arrogante
vestigio de la noche,
perezoso, gimnástico
y ajeno,
profundísimo gato,
policía secreta
de las habitaciones,
insignia
de un
desaparecido terciopelo,
seguramente no hay
enigma
en tu manera,
tal vez no eres misterio,
todo el mundo te sabe y perteneces
al habitante menos misterioso,
tal vez todos lo creen,
todos se creen dueños,
propietarios, tíos
de gatos, compañeros,
colegas,
discípulos o amigos
de su gato.
Yo no.
Yo no suscribo.
Yo no conozco al gato.
Todo lo sé, la vida y su archipiélago,
el mar y la ciudad incalculable,
la botánica,
el gineceo con sus extravíos,
el por y el menos de la matemática,
los embudos volcánicos del mundo,
la cáscara irreal del cocodrilo,
la bondad ignorada del bombero,
el atavismo azul del sacerdote,
pero no puedo descifrar un gato.
Mi razón resbaló en su indiferencia,
sus ojos tienen números de oro.



Pablo Neruda / Pájaro



Pablo Neruda

PÁJARO

Caía de un pájaro a otro
todo lo que el día trae,
iba de flauta en flauta el día,
iba vestido de verdura
con vuelos que abrían un túnel,
y por allí pasaba el viento
por donde las aves abrían
el aire compacto y azul:
por allí entraba la noche.

Cuando volví de tantos viajes
me quedé suspendido y verde
entre el sol y la geografía:
vi còmo trabajan las alas,
còmo se transmite el perfume
por un telégrafo emplumado
y desde arriba vi el camino,
los manantiales, las tejas,
los pescadores a pescar,
los pantalones de la espuma,
todo desde mi cielo verde.
No tenía más alfabeto
que el viaje de las golondrinas,
el agua pura y pequeñita
del pequeño pájaro ardiendo
que baila saliendo del polen.