lunes, 20 de noviembre de 2017

Chris Isaak / Wicked Game / Juego perverso



https://www.youtube.com/watch?v=Nx94936Hl5Q

Las canciones más bellas del mundo

Chris Isaak

Wicked Game 

(MTV Unplugged)

JUEGO PERVERSO


Chris Isaak
JUEGO PERVERSO
(1989)

The world was on fire and no one could save me but you
El mundo estaba en llamas y nadie podía salvarme excepto tú.
It's strange what desire will make foolish people do
Es extraño lo que el deseo lleva a hacer a la gente tonta
I never dreamed that I'd meet somebody like you
Nunca soñé que conocería a alguien como tú
And I never dreamed that I'd lose somebody like you
Y nunca soñé que conocería a alguien como tú

No, I don't want to fall in love. 
No, quiero enamorarme.
(This world is only gonna break your heart)
(Este mundo solamente va a romper tu corazón.)
No, I don't want to fall in love. 
No, quiero enamorarme.
(This world is only gonna break your heart)
(Este mundo sólo va a romper tu corazón.)
With you.
De ti.
(This world is only gonna break your heart)
Este mundo sólo va a romper tu corazón.


What a wicked game to play, to make me feel this way
Qué juego tan perverso para jugar, para hacer sentir de esta manera
What a wicked thing to do, to let me dream of you
Què cosa tan perversas haces para hacerme soñar contigo
What a wicked thing to say, you never felt this way
Que cosas tan perversas dices, nunca te sentiste de esta manera
What a wicked thing to do, to make me dream of you and
Què cosas tan perveras haces para hace soñar contigo

No, I don't want to fall in love. 
No, quiero enamorarme.
(This world is only gonna break your heart)
(Este mundo solamente va a romper tu corazón.)

No, I don't want to fall in love. 
No, quiero enamorarme.
(This world is only gonna break your heart)
(Este mundo sólo va a romper tu corazón.)

With you.
De ti.


The world was on fire and no one could save me but you
El mundo estaba en llamas y nadie podía salvarme excepto tú.
It's strange what desire will make foolish people do
Es extraño lo que el deseo lleva a hacer a la gente tonta
I never dreamed that I'd meet somebody like you
Nunca soñé que conocería a alguien como tú
And I never dreamed that I'd lose somebody like you
Y nunca soñé que conocería a alguien como tú

Nobody loves no one
Nadie ama a nadie

https://www.youtube.com/watch?v=N5FUnSq5Z0A


Chris Isaak

 "Wicked Game" 

Cover by Grace Vardell


Notas

"Wicked Game" ("Juego perverso") hace parte del tercer álbum de Chris Isaak, Heart Shaped World. Aunque la canción es de 1989, sólo se volvió un éxito a partir de 1991 con una película de culto de David Lynch, Wild at Heart.

También aparece en la legendaria serie de televisión, Friends, con el propio Chris en escena,


Pueden escuchar una versión de este tema, una bellísima versión, por cierto, cuando vean la reciente película basada en una obra de de Daphne du Maurier, "Mi prima Rachel" (My Cousin Rachel), protagonizada de magnífica manera por Rachel Weisz.

Triunfo Arciniegas

20 de noviembre de 2017





DE OTROS MUNDOS
LAS CANCIONES MÁS BELLAS DEL MUNDO
Léo Ferré / Jane Birkin / Avec le temps
Jacques Brel / Ne me quitte pas
Amy Winehouse / Back to Black
Amy Winehouse / Valerie
Amy Winehouse / You Know That I'm No Good
Chavela Vargas / Llorona
Joan Manuel Serrat / Lucía
Chavela Vargas / Las simples cosas
Rammstein / Du hast
Celia Cruz / Te busco
Syd Barrett / Shine On You
Les misérables / I Dreamed a Dream
Lhasa de Sela / Con toda palabra
Doris Day / Julie London / Fly Me To The Moon
Miguel Matamoros / Lágrimas negras
Patsy Cline / Crazy
Amália Rodrigues / Lágrima
Benny Moré / Cómo fue
Billie Holiday / All of me
Joan Manuel Serrat / Aquellas pequeñas cosas
Joan Manuel Serrat / Penélope
The Rolling Stones / Anybody Seen My Baby
Juan Gabriel / Hasta que te conocí
Bob Dylan / I Want You / Te deseo
Bob Dylan / Blowin' in the Wind / Soplando en el viento
Bob Dylan / Girl of the North Country / Muchacha del norte
Bob Dylan / Don’t think twice, it’s all right
Bob Dylan / Lay, Lady, Lay
Bob Dylan / Scarlett Johansson / When the Deal Goes Down
Marion Cotillard / Edith Piaf / Non, je ne regrette rien
Ricardo García Perdomo / Total
Jorge Drexler / Pedro Guerra / Cuídame
Agustín Lara / Piensa en mí / Luz CasalRoberta Flack / Killing Me Soflty / Matándome suavemente
Óscar Chávez / Llorona
Natalia Lafourcade / Tú si sabes quererme
Natalia Lafourcade / Lila Downs / La fugitiva
Martin / SwayCharles Aznavour / La bohemia
Chris Isaak / Wicked Game / Juego perverso

RIMBAUD



Hithcock / Daphne du Maurier / 'Los pájaros', una película genial




Alfred Hithcock / Daphne du Maurier

'Los pájaros', una película genial

ÁNGEL FERNÁNDEZ-SANTOS
17 MAY 1982
Parece que los terrores favoritos de Ibáñez Serrador se despiden con una de las obras maestras omitidas, entre programaciones de relleno, en este ciclo. Más vale tarde que nunca. Se trata de Los pájaros, de Alfred Hitchcock, una de las películas más redondas de su autor, e indiscutiblemente un filme apasionante, perfecto, al mismo tiempo irónico y escalofriante, lleno de horror y humor es dosis indiferenciables, pues no hay manera de averiguar donde acaban los confines de uno y comienza la frontera del otro.
La historia original proviene de un cuento de Daphne du Maurier que Hitchcock reelaboró y sacó puntas por todas sus partes chatas. La distribución argumental es de singular sagacidad y va situando poco a poco al espectador en un lugar intermedio entre la mirada de Hitchcock, ligeramente distanciada del relato, y cierta inevitable identificación progresiva con los personajes, lo que acaba por convertirle en percha que recibe todos los palos, mosca atrapada por la más sutil tela de araña trenzada nunca por un director de cine.

El inicial ritmo desenvuelto de comedia va adquiriendo poco a poco tonalidades sorprendentes, graves, casi lúgubres, para acabar en una especie de apocalipsis cotidiana de fuerza y proporciones casi inimaginables. La capacidad de juego del fabulador y geómetra Hitchcock alcanza tales rizos de virtuosismo, que uno ha de frotarse los ojos en algunas situaciones, de tregua del relato, que el espectador aprovecha para preguntarse qué demonios se propone hacer con sus emociones ese viejo y gordo inglés capaz de convertir a un periquito en Drácula.
Sin embargo, Los pájaros es más, mucho más que un juego. Los grandes filmes de Hitchcock tienen niveles de captura diferentes, en capas superpuestas, que él monda como una cebolla. La gran paradoja, y también uno de los signos específicos del inimitable talento de este cineasta, es que Hitchcock opera con signos de sorprendente exactitud formal, pero bajo los que brota una fuente de sensaciones no tan nítida como su marco, sino tocadas de una rara ambiguedad, e incluso de una una polivalencia, que les añade un inesperado poder de desazón adicional.

En el armónico y primaveral mundo de los inofensivos pájarillos de un pueblecito costero de California, aparece un buen dia, con gradaciones fastuosas, lo inesperado: un cambio de humor en la conducta de estos animalitos que han alimentado durante siglos al ternurismo bucólico y a los tópicos del lirismo blando. Y los angelitos emplumados se hacen bichos, alimañas, demonios homicidas. La gran patraña de la docilidad, la mansedumbre y la domesticidad de la naturaleza es vuelta por Hitchcock del revés. A la inquietud sensorial y emocional que arrastra el suceso, le va añadiendo otra inquietud más radical y difusa, sobre los comportamientos secretos de los espectadores y sobre la costum bre humana de proyectar sobre la naturaleza sus propias categorías sociales, estéticas e incluso éticas. Y Hitchcock, con una fuerza surreal casi hiriente, nos hace padecer los efectos de una revolución en la que el manso pájaro, en masas sublevadas, ataca a su opresor humano al espectador. Como tantas veces, cuando Hitchcock afina, en su cine aparece el ácido de la subversión, la bofetada contra lo establecido.

Daphne du Maurier / Alfred Hitchcock / Soñar Manderley otra vez


Daphne du Maurier / Alfred Hitchcock

Soñar Manderley otra vez



JORDI BATLLE CAMINAL
12 ENE 1987

Habría que emular distinguidos clubes nocturnos donde, con jactancia afrancesada, hay que tener carné privé para mezclar en el cuerpo la ginebra con la tónica. La tónica sería la siguiente: sólo los socios entran en Manderley. Hay crueldad en la selección; esas mentes malpensantes que compran televisores porque "hasta los anuncios ganan en color" tendrían, qué duda cabe, su entrada prohibida en Manderley. No es fácil, ciertamente, subir a Manderley, paraíso etéreo conquistado por el cine y generador de fantasías sobrehumanas que albergan, como todas las fantasías sobrehumanas hechas con talento, verdades humanas. Rebeca es una historia de amor muy humana, pero es el suyo un amor de ultratumba, un lazo invisible hecho visible por los tejidos del sueño entre este mundo y el otro. Para establecer el lazo, el plano se eleva y el decorado se sitúa en un limbo cualquiera, llamado Manderley, que es un nombre hermoso; un espacio gótico germinado por las gráciles hierbas literarias de Daphne du Maurier. Ahí las tinieblas, las nubes de algodón, los acantilados y las olas encrespadas se funden en un espectro onírico letal que sólo puede purificar su maldad, inquisidoramente, a través del fuego.

Rebeca, de 1940, fue la primera película norteamericana de Hitchcock, ingresado en las filas hollywoodienses por la puerta faraónica de David O. SeIznick, que en su haber tenía ya, desde hacía un año, Lo que el viento se llevó. Hitchcock contó a Truffaut: "Rebeca es un filme que, a pesar de los años transcurridos, todavía se mantiene en pie, y yo me pregunto cómo".

¿Cómo? Entre otras cosas porque paraísos perdidos por el hombre y hallados por el cine como Manderley ha habido pocos. Y con tanta fascinación, menos; acaso Xanadú, del mismo año, o Sangri, en la versión Capra, de 1937. Y más rara fina obra donde la, presencia de un ser ausente, la auténtica protagonista de la película, sea tan fuerte, tan agotadora y obsesional tanto para personajes como para espectadores. Con todas estas cartas de mago a su favor, don Alfredo, cómo no va a mantenerse en pie hoy y siempre.

Daphne du Maurier / Siniestra y encantadora



Daphne du Maurier

Siniestra y encantadora

Rachel Weisz encarna en 'Mi prima Rachel' a una viuda seductora que vuelve loco al protagonista, que cree que ha asesinado a su marido



EL PAÍS
Madrid 26 JUN 2017 - 03:54 COT

Para los cinéfilos, la obra de la escritora británica Daphne du Maurier estaba emocionalmente ligada a Alfred Hitchcock. El director adaptó sus novelas en Posada Jamaica (1939), Rebeca (1940) y Los pájaros (1963). Pero Du Maurier escribió más mucho más, y ha sido llevada a la pequeña y gran pantalla por otros directores, y ahora le toca a Roger Michell volver a sacarle partido a Mi prima Rachel, gracias curiosamente a una actriz que se llama igual que el personaje: Rachel Weisz.



El 6 de octubre se estrena en España Mi prima Rachel, en la que Rachel Weisz encarna a la viuda seductora y siniestra, la protagonista. El primo (Sam Clafin) de su marido sospecha que ella le asesinó, pero lo que no espera es que él mismo va a caer también enamorado de Rachel. En la primera versión al cine de esta novela, dirigida por Henry Koster en 1952, a la pareja protagonista le daban vida Olivia de Havilland y Richard Burton; en la miniserie de 1983 fue Geraldine Chaplin la protagonista. Ahora Weisz hereda este personaje con la fuerza habitual de su talento y la buena mano de su director, el siempre eficaz Roger Michell. Y aquí está su tráiler.


domingo, 19 de noviembre de 2017

Daphne du Maurier / Los pájaros fueron de papel



Daphne du Maurier

‘Los pájaros’ fueron de papel

Reeditados los relatos en los que se inspiró Hitchcock para rodar algunas de sus películas



RAÚL LIMÓN
Sevilla 9 NOV 2017 - 15:39 COT

Alfred Hitchcock bebió de muchas fuentes para convertirse en maestro del suspense, pero la principal fue Daphne du Maurier (Londres, 1907- Cornualles, 1989), de quien llevó a la gran pantalla Los pájaros, Rebeca La posada de Jamaica). La editorial El Paseo ha rescatado cinco de sus relatos que habían sido víctima del olvido, de traducciones poco rigurosas, de la censura o del éxito de la versión cinematográfica. El nuevo volumen cuenta con un complejo y controvertido prólogo del filósofo esloveno Slavoj Žižek (Liubliana, 1949), quien abre la lectura a la perspectiva del “masoquismo femenino”.


Algunos de los textos de Du Maurier han sido eclipsados por las inigualables versiones de Hitchcock sobre ellos. Es el caso de Los pájaros, el título que recupera El Paseo y que, debido a la película, sustituyó al original, donde el texto que encabezaba la recopilación era El manzano.
Previamente, la censura se había encargado de destrozar una narración de enorme éxito en Reino Unido. En El joven fotógrafo, la cicatera mentalidad franquista convierte a un joven rendido al deseo ante una madura turista de aires aristocráticos en un adolescente sin rumbo aturdido por la caricatura de una mujer fatal, según relata el editor David González Romero.
La reedición de la obra, con una nueva traducción de Miguel Cisneros, recoge los afamados pájaros y otros relatos sobre los que Žižek escribe que “la intromisión de una dimensión inesperada perturba la marcha ‘normal’ de las cosas”.




Daphne Du Maurier, en una imagen de archivo facilitada por la editorial.
Daphne Du Maurier, en una imagen de archivo facilitada por la editorial.


Para el filósofo esloveno, psicoanalista que aplica la visión psicológica a la obra de la escritora, “las narraciones de Du Maurier representan directamente, demasiado directamente, las fantasías que sostienen nuestras vidas… Y es esta puesta en escena de nuestras fantasías, directa y descarada, a menudo vergonzosa, lo que hace que su escritura sea tan cautivadora, especialmente cuando se la compara con el aséptico feminismo ‘políticamente correcto”.
Fantasías masoquistas
Žižek no duda entrar en este controvertido aspecto en el prólogo de la obra al afirmar que el término que “encapsula” la escritura de Du Maurier es el “masoquismo femenino”. Según el escrito, la autora “trae a escena una y otra vez (…) el personaje de una mujer que goza de su propia ruina, que encuentra una satisfacción torturada en su sometimiento y humillación”. 

Para el filósofo, Du Maurier está “flanqueada por el romanticismo, con su idea del mal radical (del ‘placer en el dolor’) y por Freud y el impacto directo del psicoanálisis en las artes”.
Más allá del prólogo de Žižek, la recopilación de relatos de la escritora es fundamental para encontrar respuestas a obras tan populares como Los pájaroso para entender el universo que encandiló a Hitchcock y a miles de lectores. El primer relato, el que el cineasta convirtió en éxito mundial, explica que, “como esas personas que temen morir antes de su hora y se vuelcan en el trabajo o son arrastradas por la locura, así también se comportaban los pájaros”.
En El manzano, la autora relata el afán del protagonista por “disfrutar por fin de su libertad” tras haber enviudado de una mujer obsesionada en mantener “su triste rutina de tareas y labores innecesarias que ella misma se obligaba a hacer”. Una triste vida que se replica en El joven fotógrafo, a quien Madame la Marquise seduce porque “su humillación era placer para ella”, no tenía con quien compartir secretos, con quien reír, y estaba rodeada de personas aburridas “encerradas en una vida que jamás cambiaba”. Bésame forastero y El viejo cierran una obra de textos inquietantes que, según Žižek, como las viejas grabaciones de gramófono, los “rasguños que hoy pueden hacerlos anticuados, e incluso parecer ridículos, contribuyen a mantenerlos vivos”.

Daphne du Maurier / Los pájaros / Relatos 2

Daphne du Muarier
Poster de T.A.

The Apple Tree (Los Pájaros), de Daphne Du Maurier 

[Relatos de D. Du Maurier 2]


Ponerle nombre a  este post se ha visto un poco dificultado por algo que ocurrió reiteradamente con las obras de Du Maurier, al menos sus volúmenes de relatos. Se publicaban en Gran Bretaña con un título, en Estados Unidos con otro y se republicaban años más tarde con otro. Asi puede darse el caso (me ha pasado) de comprar un volumen de manera apresurada sin mirarlo casi porque era barato y sabía seguro que no tenía ese título, y encontrar que es un volumen que ya tenemos, pero con otro título.

El volumen que comentaba en la entrada anterior de Du Maurier ("Don´t look now") tuvo ese título en Estados Unidos. En Gran Bretaña fue "Not after midnight". Este volumen que comento hoy fue originalmente publicado en 1952 con este título en Gran Bretaña (esta foto es la de la primera edición de la que soy orgulloso poseedor), pero en Estados Unidos les gustó más el título de "Kiss me again, Stranger". Finalmente, tras el éxito de la película homónima de Alfred Hitchcock, se republicó once años después como "The Birds and other stories", que fue el título que se respetó en España ("Los pájaros y otros relatos").

Este señor tiene parte  de la culpa del éxito de este relato (y del
reconocimiento público para Du Maurier)

La verdad es que daban miedo. Y al que diga que no... no lo creo.
Podríamos empezar con una introducción a la película (divertidísima por cierto, pero solo en inglés, sorry) por parte del propio director:



Y luego, ya en español, también el mismísimo Hitchcock no explica el origen de la película y el concepto de "Suspense".... ;-)



Bueno, una vez centrados, podemos charlar acerca de los relatos que componen el volumen. Al menos de los tres mejores. El más importante (y para mi uno de los más logrados sin duda) es "The Birds" (Los Pájaros).  Cualquiera que haya visto la película (es decir, casi cualquier persona en la parte de este planeta con acceso a cine y TV) comienza a sorprenderse muy pronto cuando ataca este relato. Obviamente un relato casi minimalista de 20 páginas había que adornarlo bastante para que diera una película de 90-120 minutos. Pero es que vamos, salvo por los pájaros protagonistas, es difícil identificar relato y película entre si. En muchos aspectos me parece un relato magistral. Su punto fuerte quizá sea la tensión que crea de manera progresiva, la cual nos genera un desasosiego creciente a medida que leemos. Es fácil pensar que si nos amenazara un grupo de tiburones en el mar o nos rodeara una manada de lobos en el monte (en caso de que los seres humanos no nos los hubiéramos cargado a todos, claro) nos dejaria helados de miedo. Pero pensar que una bandada de pájaros compuesta por gorriones, mirlos o tordos nos pueda amenazar es algo lejano a nuestra imaginación. Incluso aves más fuertes (cuervos, halcones, gaviotas), no entran en nuestras pesadillas habituales porque no estamos acostumbrados a la posibilidad de que nos pudieran atacar e incluso asesinar.

En realidad es curioso que las diferencias entre relato y película no estriban en los protagonistas A (los pájaros violentos, agresivos sin motivo aparente o que se llegue a conocer en todo el relato), sino los protagonistas B (los seres humanos que se ponen en el camino de la horda aviar).  Quizá uno de los cambios más drásticos sea cambiar el entorno de la anfractuosa y peligrosa costa de Cornwall, de donde Du Maurier era originaria y donde se ubican la mayoría de sus obras, por un plácido pueblecito costero californiano con gente de lo mas Posh, cambiando a Nat el granjero por un Don Juan  más preocupado por la minifalda de la Hedren que por que un cuervo le pueda sacar los ojos. Dicho lo cual aclararé que la película me parece una obra maestra, por si las moscas.

Este ejemplar del Santa Cruz Sentinel de 1961 nos muestra
que existen casos documentados de invasiones de ciudades
costeras por aves marinas. Con menos mala leche que las de
Du Maurier, eso si.

No entraban en nuestras previsiones ese terror aviar al menos hasta la llegada de Du Maurier con su pluma y de Hitchcock con su cámara. Pensar que uno puede temer por su vida y la de su familia cuando está por bandadas de pequeñas aves es algo que cuesta imaginar hasta que lo leemos tal y como lo cuenta Du Maurier. Pues bueno, puedo garantizar que lo logra, al menos en mi caso. En el relato el protagonista es Nat, un granjero que vive en la costa de una península de Inglaterra con su esposa y dos hijos. Su casa se encuentra justo al borde del océano. Desde allí comienza a observar como las aves tienen un comportamiento extraño. Las gaviotas se agrupan en masas inmensas que planean estáticas sobre las olas. Cuando cambia la marea, se lanzan en masa hacia tierra adentro. ¿Hacia donde?, hacia las grandes ciudades del interior. Y tras el desarrollo, de repente, el relato queda con un abrupto final, que no es final (¿o si?), pero que una vez rumiado me parece magnífico. La ausencia de una lógica en la escalada de violencia animal encierra gran parte de la magia del relato. Un gran relato. Algunos podrían creer que la actitud de los pájaros es consecuencia de un fenómeno climático que los vuelve locos. Otros tendrán más en cuenta la posibilidad de que se trate de una conducta de origen más profundo, relacionado con el castigo que sin duda nos merecemos por como tratamos a los animales y la naturaleza. Cada cual es muy libre de pensar lo que quiera. Todos acertamos.

Si hasta a Barbie le daba miedo...
Tippi Hedren con un amigo.


El segundo relato interesante (y conocido) del volumen es "Kiss me again, stranger" ("Bésame otra vez,  forastero") que fue, como digo, el título que se dio al libro es EEUU. Es que en algunas ocasiones lo primero que uno piensa (especialmente leyendo a alguien como esta autora): esto no puede ser tan sencillo. Chico conoce chica (acomodadora en el cine en que el protagonista se mete entre desesperado y aburrido). Chica hace caso a tímido chico. Ambos se van juntos en un extraño viaje nocturno en el que algo comienza a oler a podrido. De repente una frase. ¿Que es esto?. Algo va mal. Hay algo oscuro sin duda. No puede ser normal que tu chica te lleve en la primera noche al cementerio. Que cada uno lo descubra por si mismo.

Adaptación televisiva de "Kiss me again, Stranger", con un Leonard Nimoy
que aun no era "The man between the ears" como se titula
un libro sobre su época Star Trek.

"The Apple Tree" ("El manzano") es la historia de un hombre que acaba de perder a su esposa tras muchos años de un infeliz matrimonio en que ella se refugiaba en la limpieza y el cuidado de la casa y el se refugiaba en el trabajo para alejarse del domicilio conyugal. Cuando ella muere viene la liberación. Pero de repente, un día, mirando uno de los manzanos del jardín descubre que la posición de las ramas del árbol le recuerda exactamente la de una de las posturas más típicas en que se colocaba su esposa (la "pobre Midge") cuando estaba cansada. A partir de ahí comienza una relación obsesiva en su cabeza entre el árbol y la difunta que, obviamente, se va retorciendo hasta un final estupendo. Una hostilidad hacia el árbol que proviene, comenzamos a sospechar, en no poca medida de la culpa que siente por la vida desgraciada de aquella.

Si es que hasta la propia Du Maurier da un poco de miedo.
Así que como ya comenté en la entrada de "Don´t look now" ya va siendo hora de dejar de ver a Du Maurier solamente como una escritora de "Romances" melosos. Sus relatos y novelas contienen una tensión, una violencia solo parcialmente oculta. Y si no, léase el odio del esposo por un simple manzano. Y en no pocas ocasiones una tensión sexual magníficamente expuesta. Vamos, lo que le vendría de perilla a Alfred Hitchcock.

En inglés: Daphne Du Maurier. The Apple Tree. Edt Gollancz. 1952. En edición más actual: Daphne Du Maurier. The Brids and other Stories. Edt Virago Press. 256 ops. 2004. 

En español: preservando la tradición de los diversos títulos, se puede encontrar la obra al menos en dos ediciones: 
Daphne Du Maurier. Los pájaros. Edit Orbis. 1987. 240 pps. Existen varias ediciones de esta recopilación de relatos. Aunque son antiguas, varias son relativamente fáciles de encontrar en segunda mano. Muchos recordareis de los quioscos esta colección: http://articulo.mercadolibre.com.ar/MLA-465029544-daphne-du-maurier-los-pajaros-ed-hyspamerica-_JM
Daphne Du Maurier. Bésame otra vez, forastero y otros relatos. Edt El Nadir. 2006. 180 pps.


Daphne du Maurier / Don`t look now / Relatos

Daphne du Maurier

Don´t look now, de Daphne Du Maurier [Relatos de D. Du Maurier 1]















"No mires ahora" o "No después de medianoche" son dos frases que resumen toda la magia de dos magníficos relatos. Una sola frase que destila toda la obra de arquitectura que se va a ir montando ante nuestros ojos en relatos de apenas 40-50 páginas.


Du Maurier es otra de esas escritoras que me ha dado muy buenos ratos (muchos de ellos) a lo largo de mi vida lectora. Incluso cuando costaba esfuerzo sobrehumano encontrar algo traducido al castellano de esta autora (y en traducciones de hace decenios, de calidad más que cuestionable) fuera de "Rebecca". Lo mismo que me ocurrió en su día con Chesterton (encontrar algo que no fueran relatos del Padre Brown o "El hombre que fue jueves" era un sufrimiento hasta que encontré sus obras completas en español en edición de los años 50-60). Igual también con las obras de Aldous Huxley que se salían de "Un mundo feliz" (en este último caso felizmente vino Edhasa a resolver muy dignamente la situación).




El reduccionismo de ver a Du Maurier solo como la autora de "Rebecca" le hace a la autora flaco favor. No porque la novela no sea magnífica, que lo es (mejor que la película, por buena que esta sea), sino porque en ella se mezcla la admiración por Hitchcock con el hecho de que la gente que ha visto la película es infinitamente mayor que la que ha leído la novela. Esta escritora tiene el dudoso honor de ser la única que conozco de las que he leído con relativa frecuencia a la que los señores del comité "ad hoc" del English Heritagese negaron a colocarle una "Blue Plaque" en su casa porque no consideraban especialmente significativa su aportación literaria (¿?). No obstante no hubo problema en darle título (Dame Daphne Du Maurier) o aceptarla como "Fellow" de la Royal Society of Literature. Curiosamente Alfred Hitchcock si que tiene su Blue Plaque, concretamente en una gasolinera que ocupa hoy el lugar donde estuvo su casa familiar (el barrió en que se crió hoy no existe).

De hecho la vida de Daphne fue una eterna pelea con el mundo del cine en lo tocante a las adaptaciones de sus novelas y sus relatos. Salvo su satisfacción con la adaptación de "Rebecca" su relación con Hitchcock fue tensa en lo tocante a los "retoques" que este introducía en sus obras y en lo tocante a la elección de los actores para interpretarlas. Además la historia de como parió a "Rebecca" es para leerla con detenimiento y aprender mucho de la profesión de escritor (en el volumen "The Rebecca Notebook"). Llevaba varios años dando vueltas a escribir una novela sobre el tema de los celos, tratando sin éxito de rellenar papeles con su máquina de escribir mientras se encontraba en Alejandría (donde estaba destinado el batallón de su marido) y obteniendo nada de nada hasta que un día saltó la chispa. Es bien conocido (al menos para los que leemos a Du Maurier) que la mayor influencia que recibió Daphne para escribir esta novela fue la profunda admiración que sentía por "Jane Eyre", siendo la obra de Charlotte Brontë "una de las mejores que nunca hubiese leído".

Rebecca. Joan Fontaine no estaba nada mal,
pero la señora Danvers daba un miedo...
Por otra parte siempre he culpados a las películas de Hitchcock basadas en novelas o relatos de Du Maurier (Rebecca, Los pájaros, Posada Jamaica) y en general a casi todas las adaptaciones al cine de su obra de haber transmitido un aura de romanticismo a la obra de esta escritora que es totalmente ajeno a la misma. No son los de Du Maurier nunca libros que giren en torno a amores apasionados. No siquiera suelen acabar de manera muy feliz (alguno ni siquiera acaba). Predomina en ellos una atmósfera de misterio, a veces son un tinte sobrenatural que me recuerda a escritores como Arthur Machen. De hecho ya en vida le cabreaba sobremanera que mientras los escritores masculinos contemporáneos eran catalogados nada menos que como "Angry Young Men" a ella la tenían en círculos literarios como una "Tarta de fresa" o poco menos. Como una escritora semiromántica anclada en unas formas literarias un poco pasadas de moda en aquellos años. Una de tantas injusticias literarias.

Gerald Du Maurier, padre de Daphne, famoso actor conocido
por su maestría en el seductor manejo del cigarrillo en pantalla,
De hecho una casa de cigarrillos adoptó su apellido como marca.


No olvidemos por otra parte que dos de las películas de Hitchcock basadas en relatos de Du Maurier marcaron el límite entre las carreras británica y americana del bueno de Alfred. "Jamaica Inn" (La Posada de Jamaica, 1939), fue su última película inglesa y "Rebecca" (1940) fue el inicio de su idilio con Hollywood. La primera es considerada una de las peores películas del director. La segunda una de las mejores. Cuando se rodó "Rebecca" dicen que fue el productor (David O. Selznick) y no el propio director quien insistió en seguir la obra de Du Maurier casi a pies juntitas, pero parece que Hitchcock fue responsable de que se respetaran ciertos toques maestros de la novela (como el hecho de que nunca llegamos a saber el nombre propio de la protagonista, interpretada por Joan Fontaine).

Du Maurier puede lidiar sin problema con el suspense (con bastante soltura), lo sobrenatural (a veces bordeando la ciencia ficción, sin adentrarse en ella), psicópatas y asesinos (especialmente mujeres, Du Maurier fue otra de las mujeres que escribía mucho más y mejor acerca de las mujeres que de los hombres), las relaciones humanas, a veces se iba cerca del género policiaco (pero sin policías), el estilo casi gótico... un mix bastante apasionante casi siempre.

Daphne Du Maurier, por Curtis Moffat sobre 1925

De Du Maurier me encantan sus novelas en general (Tengo debilidad por "The Scapegoat"), sus relatos y sus obras de ensayo (su biografía de Francis Bacon o su sorprendente biografía "The Infernal World of Branwell Brontë", un estupendo ensayo sobre la vida del único hermano varón de las Brontë. Incluso le eché un vistazo una vez a un libro sobre su Cornwall natal, la región que más adoraba, que parecía estupendo (no lo compré por su precio más que inflado). Así que comentaré algo acerca de los relatos de este volumen.

La primera de las historias, que da título al volumen de cinco, "Don't look now" ("No mires ahora") es no sólo un magnífico relato sino un magnífico exponente del arte de Du Maurier. ¿Qué tendrá la ciudad de Venecia que tanto atrae a los escritores que quieren narrar historias de misterio un poco retorcidas, un poco "decadentes" y un mucho tenebrosas. Siempre asocio mentalmente Venecia con este relato y con la novela de Ian McEwan "El placer del viajero", ambas me pusieron un poco de los nervios la primera vez que las leí. Personajes más o menos extraños, giros inesperados que te dejan casi sin respiración y suspense en su estado más puro. "No mires ahora" es justo la frase con que se abre el relato. Una matrimonio, sentado en la terraza de un bar de Venecia retoma un antiguo juego que disfrutaban en común tiempo atrás. Mirar a otras personas sentadas en el bar y comenzar a inventar una historia acerca de ellas ("No mires ahora, pero justo detrás tienes sentada a una pareja de mujeres mayores, gemelas al parecer que en mi impresión deben esconder algún negocio sucio, incluso creería que son hombres disfrazados"). Digo que lo disfrutaban antes porque ahora están de viaje para superar el duelo producido por la muerte de su hija. Bien, pero ¿y si ocurre que la historia que uno ha trenzado e inventado para reírse un poco empieza a mezclarse con una realidad mucho más extraña aún?. Si la esposa sigue a una de las hermanas gemelas al servicio para continuar la broma con su marido y al volver viene transfigurada porque ha tenido una conversación con la anciana que cambiará definitivamente el curso de la vida del matrimonio. O puede que no, que todo estuviera escrito en el éter o en cualquier sitio mucho tiempo atrás. No sigo, que me pierdo y os pierdo. La trama es magnífica y aunque el final no es de mis preferidos, el relato es excepcional. Lo dicho, nada de amoríos (que no es que sean malos, sino que aquí no pegan) y si llevar el corazón en la boca a medida que uno va intuyendo hacia donde se van a decantar los acontecimientos que corren (literalmente) ante nuestros ojos.

Venecia de noche. Algunos rincones pueden ser suficientemente "tétricos"
como para dar lugar a la acción de obras como esta (© RGatward).

De este relato se hizo una película en 1973 que es de las pocas que gustó a Du Maurier (y muchos críticos cinematográficos) y que sin embargo a mi no me pareció muy convincente. Deben ser los trajes y peinados "años 70"...



El segundo relato, titulado "Not After midnight" es también estupendo. Relata la historia de un profesor de escuela preparatoria infantil que en su periodo de vacaciones viaja a Creta con la finalidad de buscar un rincón natural en el que dar rienda suelta a su pasión principal: pintar óleos. Una vez allí descubre que la cabaña de un complejo hotelero en el que se aloja era previamente habitada por un inquilino que fue encontrado muerto en la playa. Movimientos extraños en las zonas vecinas y una trama detectivesca que podría dar para un rato de reflexión a Hitchcock.

Daphne Du Maurier (¿Que es eso que tiene detrás?)
Y de repente comienza una historia aparentemente diferente, más íntima. "A Border-line case" es la historia de Shelagh (como me gustan los nombres propios irlandeses), una muchacha cuyo padre muere en sus brazos de manera inesperada, justo cuando se está recuperando de una grave enfermedad y todos lo daban por salvado.  Justo antes de morir, como a vuelapluma, Shelagh capta una frase de su padre, el deseo de arreglar un problema que le separó de un amigo. Y ahí que se va Shelagh a perseguir el arreglo del entuerto. Pero claro, Daphne ya no se pudo contener más y entonces comienzan a ocurrir cosas extrañas que tenéis que leer.

Aun más sorprendete es "The Breakthrough" en el que nada de misterio o suspense hace su aparición. Nos muestra a un grupo de turistas británicos en Jerusalén, unidos momentáneamente en una excursión por la ciudad. Un sacerdote (que hace de guía), tres matrimonios, una solterona y un niño. La visita a los distintos monumentos de la ciudad en un día da lugar a las más diversas situaciones, alianzas y disputas entre ellos. Es magnífico. Y además el ritmo frenético que impone la oleada de gente que inunda los monumentos y la Via Dolorosa transmiten una agitación y agobio al lector que muchos fantasmas no logran.

Bueno, como suele ocurrir, hay que leerlo para juzgarlo. Ya me contareis que os parecen. Si es que no los habéis leído ya, claro.

En la próxima entrega otro clásico de la asociación Du Maurier - Hitchcock: "Los pájaros"

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En inglés: Daphne Du Maurier. Don´t look now. Edt Penguin 2010. 274 pps
En español No conozco una recopilación en español con estos relatos exactamente. Hay diversas recopilaciones de relatos de suspense y terror que incluyen relatos de Du Maurier. Al menos tengo dos de ellas que incluyen los dos primeros relatos, los mejores. Hay que tener un poco de paciencia y buscarlos.  Con otros libros de relatos (como el próximo que comentaré) hay más suerte.