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"Inolvidable", de Tito Rodriguez
con el piano de Bebo Valdés y la voz de El Cigala...al estilo flamenco


Ya fue el funeral de Amparo, la musa inspiradora de Diego el Cigala.  La voz de arena, ahora de arena y sal. … Diego el Cigala  fue informado de tan terrible noticia estando en Los Ángeles poco antes de un concierto. Amparo había sido doblegada por la enfermedad, y la muerte huesuda y hambrienta salió a buscarla. No por esperada menos dolorosa.

Todos pensaron que Diego no podría cantar, de tanto dolor, pero Diego Ramón Jiménez Salazar lo hizo. El rey flamenco estrenaba su viudez en escenario, fue desgranando las letras y el ritmo y nadie sospechaba la impotencia de quien canta llorando, de quien llora cantando, de quien canta y llora. Adiós Amparo. Ya regresarás cada día en “inolvidablemente, vivirán en mí”.

Cada día un motivo más para estremecernos de admiración por su voz apacible y dura como la rueda de una carreta que se va, y por su música a veces alegre como unos fandanguillos, o triste como una solea.  Adiós, Amparo. Para siempre la garganta de arena, las lágrimas negras y la tarde gris. Para siempre.

Como en los guiones de una vieja novela que nadie imagina que pueda ser real, Amparo fue diagnosticada de esa cruel enfermedad que pocos se atreven a mirar a los ojos. Ella, que incendiara la pasión y la voz más estremecedora de su raza, se ocupó de todo, y  nada dijo a su familia mientras la enfermedad ganaba terreno. Se trasladaba a la clínica en Miami donde era tratada en secreto, hasta que su estado la delató. Algo pasaba con la mujer, sus silencios, su sueño estremecido,  sus pequeñas despedidas premonitorias y su sonrisa cansada.  Y, estando su mujer tendida en capilla ardiente, Diego  el niño criado en El Rastro de Madrid, dejó deslizar la voz pedregosa desgranando su dolor. Cantó con el feeling y el alma llena de despedidas, y el público, aplaudiendo, ni era consciente de la historia de amor que yacía en aquel preciso instante.

Luego, se trasladaría a República Dominicana, vive en Punta Cana desde 2013, a despedirse de la mujer que más amara, con quien tuvo dos hijos y 25 años de relación.